Equestrian Art in Belém

Escuela Portuguesa de Arte Ecuestre

Caballo Lusitano

El sur de la Península Ibérica es la cuna de una raza equina cuyos orígenes se remontan a la prehistoria. Las pinturas rupestres existentes en la zona demuestran que fue ahí donde surgió el primer caballo de monta del mundo. Esta raza ha llegado hasta nuestros días y recibe, en Portugal, el nombre de Lusitana.

La caballería ibérica poseía una forma milenaria de montar denominada “a la jineta”, que se distinguía, entre otras cosas, por el uso de estribos muy cortos, lo que otorgaba al jinete una gran movilidad y eficacia en el combate.

La brillante tradición portuguesa, ilustrada por numerosos tratadistas y célebres caballeros, tuvo un fuerte impulso en el siglo XVIII cuando – bajo la influencia de la reina  Maria Ana de Austria y del príncipe (futuro rey José I) – el rey  João V funda, en 1748, la Real Coudelaria de Alter. La Yeguada Real, aún existente en el mismo lugar, fue revitalizada en 1942 cuando se retomó la cría de caballos de raza Lusitana, linaje “Alter Real”, a partir de los últimos ejemplares conservados.

El caballo Lusitano es apreciado tanto para la monta deportiva como para el ocio, y también como reproductor gracias a sus cualidades de carácter y de antigüedad genética. Es más, continúa siendo el caballo por excelencia para el arte ecuestre y para el toreo. Su monta es la más estimada, sorprendiendo por la polivalencia demostrada: su natural aptitud para los obstáculos, para el adiestramiento, para la equitación de trabajo y para las competiciones de enganches.
La Escuela Portuguesa de Arte Ecuestre (EPAE) monta exclusivamente caballos Lusitanos Alter Real. Actualmente cuenta con cerca de 50 caballo, todos ellos enteros, algunos de los cuales seleccionados como reproductores de la Yeguada de Alter.